Álvaro Obregón

Este es un estudio biográfico acerca de Álvaro Obregón. El contexto militar y político sobresalen en la narración. Fue escrito en noviembre del 2009. El estilo del texto, así como su afán de exaltación hacia la figura de Obregón obedece solamente hacia su perfil militar y a la perspectiva que la gente tenía de él en aquella época.

Resulta por demás interesante encontrar a Obregón como el único militar invicto dentro del escenario de la Revolución Mexicana [etapa armada de 1910 a 1920] en una época en la que el ejército mexicano prácticamente resurgió de las cenizas del porfiriato; donde Carranza improvisó alrededor de una docena de generales [de división] y donde las batallas las ganaba el que más armas podía sacar de Estados Unidos.

La trayectoria del general Obregón a través de la guerra es una crónica como él mismo especifica acerca de sus kilómetros recorridos:

En campaña contra Orozco :  858 km.

En campaña contra Huerta :  3498 km.

En campaña contra La Convención : 3644 km.

Así al final de su vida militar se retira invicto con 8000 km. en campaña; algo de lo que solo él puede presumir. Aunque algunas veces el precio de la gloria es demasiado alto.

Al derrotar a Villa en la batalla de Celaya [sin duda la batalla más importante de la Revolución] alcanzó un logro histórico, sin embargo la pérdida de su brazo derecho tras el impacto de una granada marcaría su vida para siempre.Retirándose del ejército el presidente Obregón recibe la gloria de su país.

Tiempo después el general logra reelegirse, abriendo la brecha hacia el misterio; un misterio que se va haciendo evidente conforme pasa el tiempo. En ese sentido el atentado en contra del presidente Obregón es a final de cuentas el único asesinato llevado a cabo con éxito en contra de un presidente [electo] en México.

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El hombre más grande de México.

Los Inicios del General Obregón.

1910 – 1911

Álvaro Obregón fue de los pocos revolucionarios que no participó en el movimiento de ascensión maderista. Cuando Madero llama a los mexicanos a levantarse en armas a las seis de la tarde del veinte de noviembre de 1910, Obregón no acude al llamado debido a que se considera un hombre de familia, que no puede arriesgar su vida debido al temor de abandonarla.

Él se une al movimiento armado de la revolución solo después de que Madero lo nombra presidente municipal de Huatabampo en su natal Sonora y surge una rebelión Orozquista en la frontera norteamericana de Sonora.

Es entonces que por espacio de unos meses comienza Obregón su vida militar destacándose rápidamente por su visión de estratega, su arrojo y sus innumerables logros obtenidos incluso a costa de desobedecer a sus superiores.

Debido a esta situación muchos generales revolucionarios lo acusarán de advenedizo; entre ellos, Benjamín Hill, su sobrino[1].

Él mismo crítica su actitud y confiesa miedo en su decisión de no intervenir en la revolución maderista; mientras observa como los partidarios anti-reeleccionistas de Sonora marchan al llamado de la nación abandonando sus ciudades y pueblos, y sus familias.

Al principio de la revolución, Obregón y sus partidarios tienen pocas nociones del desarrollo del movimiento debido a la censura de la prensa y el telégrafo por parte de la dictadura porfirista. Benjamín Hill, con grado de coronel en ese entonces, es el encargado de liderar el movimiento maderista en la región sonorense. Al poco tiempo de iniciada la campaña es aprehendido y la región sonorense exalta sus ánimos revolucionarios. Es en esta serie de disputas entre los últimos reductos de la dictadura porfirista y Madero que hacia abril de 1911 se les informa que los maderistas ya están cerca de Navojoa. Al llegar a Huatabampo son recibidos con entusiasmo; y en pocos días sucesivos Benjamín Hill, libre de su prisión reorganiza la avanzada revolucionaria y toman la plaza de Navojoa. Para ese momento se les comunica vía telegráfica la firma de los tratados de Ciudad Juárez y la fuga de Díaz; y, posteriormente la orden de Madero al cese de hostilidades. La victoria del maderismo había dejado a Álvaro Obregón atónito; se sentía vacío al no contribuir con México en este gran logro. Aún así todo era gloria y celebración. Los porfirista fueron derrotados; Díaz se exiliaba en Europa; Madero convocaría a elecciones; el país estaba en paz.

La revolución había triunfado.

La rebelión Orozquista

1912

Pascual Orozco fue de gran ayuda para el triunfo de la revolución maderista; la primera victoria militar del maderismo en contra de la dictadura de Porfirio Díaz, fue la toma de Ciudad Juárez tras emboscar a las tropas federales el 12 de enero de 1912.

A pesar de que esta avanzada desobedecía las órdenes del propio Madero; este aprovecho el golpe para negociar con los porfiristas desde una posición más amenazante. Esta avanzada revolucionaria provocaría el fin de la dictadura porfirista y la consecuente firma de los Tratados de Ciudad Juárez en mayo de 1911.

Los tratados no dejaron contentos a muchos revolucionarios; sobre todo porque Madero fue flexible en muchos puntos del tratado, como la permanencia de un presidente interino porfirista así como la permanencia de miembros del gabinete científico de Díaz. El secretario de guerra del gabinete maderista, Venustiano Carranza sentenció desde su vejez y experiencia “Revolución que tranza, es revolución perdida”

Pascual Orozco, deja entrever su ambigua posición política, así como su falta de lealtad al  maderismo al negarse a combatir a Emiliano Zapata en el sur. Finalmente el 3 de marzo de 1912 se levanta en armas en contra del presidente Madero y financia él mismo su movimiento adquiriendo armas en los EEUU, mientras este país rompía su pacto de neutralidad internacional hacia los conflictos internos de países extranjeros.

Madero envía al general Victoriano Huerta a combatir a Orozco, que lo obliga a replegarse a Chihuahua debido a la brillante campaña de Huerta. Es en este contexto en el que nuestro general Obregón incursionará por primera vez en el movimiento armado de la Revolución Mexicana.

En los inicios de la rebelión orozquista; Madero manda una brigada del ejército al combate a Chihuahua al mando del general José González Salas. Orozco derrota al ejército federal y ante esta situación el gobernador de Sonora José María Maytorena ofreció a Madero en nombre del estado un contingente de hombres armados para combatir al traidor.

El jefe de la sección de Guerra del estado de Sonora, Eugenio Gayou, telegrafió a todos los presidentes municipales del estado preguntando cuantos hombres podían reclutar cada uno en sus respectivos municipios para conformar la columna sonorense que tendría como misión dirigirse a Chihuahua para combatir el orozquismo.

Obregón, vislumbra su única oportunidad de redimirse ante su nación. Si falló en la lucha maderista no fallaría ahora.

El 14 de abril de 1912 Obregón reúne 300 hombres y marchan hacia Hermosillo, para reportarse listos para el combate ante el gobernador; Obregón y la columna se despiden de sus familias y emprenden camino hacia la capital pasando primero Navojoa. Llegaron a estación Navojoa día 15; mediante el telégrafo Obregón había solicitado se le remitieran en Navojoa armas para equipar a su columna, y como en la capital no se mandó el armamento solicitó al presidente municipal Ramón Gómez le proporcionara algunas armas. El presidente del municipio le facilitó seis armas con diez cartuchos cada una, que sumadas a las dos que llevaban hacían un total de ocho.

Llegaron a la capital el día 19; ahí el gobernador les proporcionará armamento y equipo completo y la columna será puesta al mando del general Sanginés y; el Gobierno del Estado, mediante la Sección de Guerra, ratificará los mandos que Obregón había asignado, confiriéndole a él, el grado de teniente coronel del 4º Batallón Irregular de Sonora; como fue llamada en adelante su columna a lo largo de la lucha contra el orozquismo.

Salieron de Hermosillo el día 2 de junio y llegaron a Naco el día 3; permanecieron hasta el día 5 y llegaron a Agua prieta el día 6. Aquí en Agua Prieta, la columna creció a 500 hombres mediante incorporaciones de rurales. Eran los últimos preparativos para la expedición principal a Chihuahua. Salieron el día 20 de Agua Prieta y el día 23 se les incorporó un cuerpo auxiliar del ejército con 150 hombres y dos ametralladoras en Colonia Morelos. Poco después se incorporaron también 150 hombres de fracciones que habían sido derrotadas en Chihuahua por el orozquismo. Finalmente el día 6 de julio se incorporó el general Sanginés y tomó el mando de la columna nombrando al teniente coronel Rivera jefe de las infanterías y Obregón jefe de las caballerías. Con Sanginés llegó el general Blanco a tomar el mando de las fuerzas provenientes de Chihuahua; así el día 9 quedó constituida la Columna Sonorense en Colonia Morelos, con el general Sanginés al mando; las infanterías (al mando del teniente coronel Heriberto Rivera), las caballerías (al mando del teniente coronel Álvaro Obregón), la artillería y un tren de transportes.

Después de tantos incidentes para conformar la Columna Sonorense; se avanza hacia el territorio de colonia Oaxaca, de ahí se cruza la frontera entre Sonora y Chihuahua  acampando en las altitudes de la sierra en un rancho denominado “Las Varas”. Se ordena al general Blanco y a Obregón marchar hasta la hacienda de “Ojitos”; donde esperarían hasta el día 26 al general Sanginés su incorporación. Ya ahí, Sanginés llama al teniente coronel Rivera, al mayor Alvarado, y al teniente coronel Obregón y les comunica que según la información de sus espías los espera un gran contingente orozquista que se esta reconcentrando en Casas Grandes, por lo que deseaba conocer sus opiniones. El mayor Alvarado opinó que se debía cavar bordes circundando la hacienda y que se cavaran trincheras en los cerros. El teniente coronel Rivera dijo que se cavaran zanjas circundando también la hacienda, y al pedirle su opinión a Obregón, este declaró que estaba de acuerdo con los dos anteriores ya que las zanjas y los bordes les proporcionarían una buena defensa pero los elementos con los que contaban en la hacienda no eran suficientes para construir todo tipo de fortificaciones por lo que propone que cada soldado cave su propia “lobera”[2]. El general Sanginés aprueba la iniciativa de Obregón y se hacen los preparativos para el combate.

El día 31 de julio de 1912 en la Batalla de Ojitos[3], Obregón se iniciará militarmente dentro de la Revolución Mexicana logrando un gran triunfo sobre las fuerzas orozquistas.

En su propio relato, Obregón nos dice que ese mismo día llega al cuartel general a las 6 de la mañana a conversar un rato con el general Sanginés, y que trascurrido poco menos de media hora, los sorprenderá el clarín del batallón del cerro tocando “¡Enemigo al frente!”; cuando al momento Sanginés designa a un oficial para que ascienda e informe de la situación, los clarines empiezan a tocar “¡Enemigo al frente, a derecha e izquierda!”.
Inmediatamente Sanginés da instrucciones a sus oficiales, y le ordena a Obregón reagrupar a su caballería y tomar posiciones; Obregón reorganiza a sus hombres que se encuentran en las inmediaciones mientras reagrupa al resto de la caballería. Al terminar de dar sus órdenes se escucha el primer disparo de cañón del enemigo que cae a un lado de los hombres de Obregón sin causar daño alguno; lo que hace enardecer los ánimos de los combatientes. Después de esto, Obregón dirige una operación de doble envolvimiento. Dirige oficiales hacia el frente, hacia la derecha, y él mismo comanda el ataque por la izquierda.

Los orozquistas, al fracasar su ataque se ven obligados a huir, y en esta persecución, Obregón organiza la persecución fuera de todo plan concebido hasta entonces. Es a las inmediaciones del Rancho “el Cuervo” que Obregón da alcance a sus enemigos. Sorprende la defensa de este rancho, captura piezas de artillería y logra el triunfo sorprendiendo las fracciones desordenadas de los orozquistas.

La batalla del Cuervo es la primera Victoria del más grande militar mexicano.

Después de este ataque, Obregón se ocupa de otra avanzada: recuperar la población de el Mineral del Tigre y su mina, junto con el botín robado. Los orozquistas huyen y Obregón es asignado a enfrentar al enemigo en San Joaquín el 19 de septiembre, donde el enemigo concentra el grueso de sus efectivos y será esta batalla la que ponga fin a las fuerzas orozquistas que invadían Sonora.

A mediados de diciembre de 1912, el teniente coronel Álvaro Obregón recibe órdenes de trasladarse a Hermosillo. Cuando llega a la capital, se le comunica su ascenso a Coronel. Pide su renuncia, la cual le es concedida y se retira tan solo dos meses al descanso.

En febrero de 1913 Bernardo Reyes, Félix Díaz y Victoriano Huerta atacaron México D.F.; era la rebelión en contra del presidente Madero. Se avecinaba la decena trágica

Sonora contra Victoriano Huerta

1913

Después del levantamiento de la Ciudadela en febrero de 1913, Obregón se dirige a Hermosillo y presenta sus servicios al gobernador Ignacio Pesqueira, quien fungía como interino debido a la huida de Maytorena. Pesqueira designa a Obregón jefe de la sección de Guerra y este entra en campaña.

El 5 de marzo de 1913, el gobernador de Sonora emite una ley donde desconoce a Huerta como presidente y se inicia la campaña para derrocar al traidor.

El 6 de marzo sale Obregón de Hermosillo con órdenes de apoderarse de las tres principales ciudades fronterizas de Sonora: Nogales, Cananea y Naco. Durante este período Obregón dirige dos combates de importancia. Para el día 13 Obregón ya ocupaba Nogales; con los pertrechos de guerra obtenidas en esta población se completo la campaña del norte del estado. A finales de abril, Obregón ya se localizaba Estación Batamotal, a 12 kms. Al norte de Guaymas con la intención de eliminar el último bastión huertista en el estado.

El día 2 de mayo se inicia el bombardeo de la batalla de Santa Rosa. Obregón espera a las fuerzas federales que llegan a Santa Rosa el día 4. Obregón se repliega y  organiza su ataque para el día 9. Para el día 12, el ejército federal leal  a Huerta se retira a Guaymas a reorganizar su ataque. Los últimos días del huertismo estaban contados en Sonora. Después de la batalla de Santa Rosa, Álvaro Obregón es ascendido a general de brigada por el Primer Jefe del ejército constitucionalista, Venustiano Carranza.

Del 12 al 28 de mayo, los constitucionalistas reorganizan sus fuerzas; y así el día 29 un nuevo combate da inicio. Primero se ataca nuevamente Santa Rosa, aunque solo de manera diversiva; durante un mes atacara fieramente la región colindante de Santa María, donde se volvería a ganar esta batalla. Después de esta victoria, Obregón se convence de no atacar Guaymas; sino únicamente ponerle sitio. Durante el transcurso de la batalla de Santa Rosa, Obregón consolida su estrategia de ataque. Nunca descarga toda su fuerza directamente, siempre espera al enemigo, para sacarlo de su base y organiza ataques para atraerlo y desgastarlo moralmente. A partir de este momento, las batallas se extenderán más y tendrá oportunidad de probar toda serie de tácticas y estrategias.

Al final, el sitio de Guaymas coincidirá con la proclamación del Plan de Guadalupe el 26 de marzo de 1913. Con la victoria de la Columna Sonorense se empieza a reorganizar el estado políticamente mientras Obregón se entera que Carranza se aproxima a Sonora. Obregón sale en tren y lo encuentra el 14 de septiembre en El Fuerte; de ahí, ambos jefes militares se dirigen a Hermosillo y, en el discurso que el Primer Jefe dirige a la multitud el 20 de septiembre, nombra al general Álvaro Obregón jefe del ejército del Noroeste.

El ejército del Noroeste le confiere jurisdicción sobre Sonora, Sinaloa, Durango, Chihuahua y Baja California. Dos meses después, en una sobresaliente campaña con ayuda de Ramón Iturbe Obregón tomará Culiacán del 24 de octubre al 14 de noviembre; replegando al enemigo en una persecución de 5 días (15 – 20 de noviembre); aunque será herido en una pierna. A su regreso a Hermosillo pasarán 5 meses de inactividad para él (20 de noviembre de 1913 al 14 de abril de 1914); este tiempo lo ocupara Carranza para organizar política y militarmente a la Revolución. Es en este momento en que Obregón recibe una carta del Primer Jefe de la Revolución el 3 de marzo para asignarle los territorios a conquistar en la campaña constitucionalista; los cuales serán: Sonora, Sinaloa, Jalisco, Aguascalientes, Colima y el territorio de Tepic; atacando los puertos de Guaymas y Mazatlán. Para llevar a cabo con éxito esta misión, Carranza le proporciona un barco cañonero llamado Tampico a las órdenes de Hilario R. Malpica. Así mismo le confiere la facultad de ascender de grado a cualquier miembro de sus tropas si las condiciones lo consideran así pertinentes. Así mismo le pide poner fin a los desordenes ocasionados por los yaquis en Sonora, así como guarnecer efectivamente cada estado que vaya conquistando respetando los derechos de los civiles y mantenerlo al tanto de todos sus movimientos militares. Carranza firma desde Nogales Sonora y empieza así la campaña constitucionalista de la costa de occidente.

A partir de ese momento le seguirán innumerablemente los triunfos al general Obregón.  Desde abril que marcha desde Sonora, hasta agosto de 1914 cuando entra a la ciudad de México con un ejército invicto.

El Ejército del Noroeste

1914

El inicio de la campaña del Ejército del Noroeste esta marcado por un momento histórico dentro de la historia militar del mundo. Por primera vez en un combate militar se utilizaba la fuerza aérea, mediante el biplano Sonora piloteado por Alberto Salinas hacia mayo de 1914 en las costas de Topolobampo en contra del barco cañonero del Ejército Federal General Guerrero. El Sonora se adentra 18 kms en el mar a 900 metros de altura y ataca al barco[4]. Obregón continúa su avanzada hacia el sur y bloquea Mazatlán al igual que como lo había hecho con Guaymas

Hacia esta misma fecha Carranza empieza a tener disputas con Villa, por lo que ordena a Obregón apresurar el paso al sur; al mismo tiempo que el primer jefe empieza un bloqueo directo hacia Villa, limitándole en cuanto a órdenes y recursos para llevar a cabo sus campañas, como armamento, municiones y carbón para sus trenes.

En este escenario, Villa gira un telegrama entre los días 10-13 de junio para Obregón desde Zacatecas en vísperas de lo que será la Batalla de Zacatecas donde le propone unir sus campañas desconociendo al Primer Jefe de la Revolución; a lo que Obregón rechaza directamente e incluso hace ver a Villa que su posición no es correcta.

Batalla de Guadalajara

Obregón se dirige al sur de Tepic donde se encontrará con Lucio Blanco. Juntos cortan el ferrocarril Guadalajara – Colima, e iniciarán el avance hacia Guadalajara el 25 de junio. Hacia el día 1 de julio siguen los preparativos para hacer frente al enemigo en Orendáin y Guadalajara; la batalla se librará en las inmediaciones de la ciudad en Orendáin.

El día 1 de julio Obregón recibe un telegrama del Primer Jefe de la Revolución fechado en 29 de junio donde le comunica su ascenso de grado a General de División. Un año después de su ascenso a General de Brigada. El día 2, recibe un telegrama de Francisco Villa en donde deja ver sus diferencias con Carranza, le informa que Carranza no lo proporciona armamento ni combustible para sus trenes por lo que la División del Norte no avanzará más hacia el sur y por el contrario se replegaría otra vez hacia el Norte; lo que le advierte sería peligroso si el avanzara solo ya que el Ejército del Noreste al mando de Pablo González no había avanzado tampoco desde Monterrey y Tampico. Informa además a Obregón de una reunión entre él, González y Carranza con el fin de remediar estos problemas. En tono de camaradería y para estar bien informado del solitario avance de su brigada Villa se despide. Obregón vuelve a su campaña y no se preocupara de esto sino hasta agosto.

Durante seis días Obregón analiza las posiciones del enemigo en Orendáin y Guadalajara y realiza sus repliegues, para sorprender al enemigo a la media noche del día 6; el combate continuará hasta el amanecer del día 7 y finalizaría el día 8. El ejército del Noroeste causa 2000[5] bajas al ejército federal.

Guadalajara festeja enormemente los logros del Ejército del Noroeste y a su líder Obregón. Después de ganada la batalla; Obregón, ya investido con el grado de General de División mira ahora hacia la ciudad de México.

Entrada a México del Ejército del Noroeste

1914

El día 15 de julio, Huerta renuncia a la presidencia y Francisco Carbajal se convierte en presidente. El día 20 Huerta parte rumbo al exilio desde Coatzacoalcos en un barco Alemán. El 26 de julio Obregón deja Guadalajara y penetra el Bajío con Blanco, Hill y 18,000 hombres[6]. El 12 de agosto Carbajal y la mayor parte de su gabinete parten hacia Veracruz al exilio. Obregón y Blanco firman con representantes del ejército  y la marina los tratados de Teoloyucan el día 13 de Agosto; que ponen fin a la Guerra.  Obregón entra a la capital el dia 15 de agosto[7] con 6,000 hombres dejando a Blanco con 10,000 en las inmediaciones de la ciudad para prevenir que Zapata entre también a la capital. El día 20 de agosto entra el primer jefe Venustiano Carranza a la ciudad de México. Al día siguiente se instala en el Palacio Nacional con su Gobierno Constitucionalista.

La Convención de Aguascalientes

1914

Con el propósito de organizar el Gobierno Constitucionalista, el 1º de octubre Carranza hace un llamado a una reunión denominada “Gran Convención de Jefes militares con mando de fuerzas y gobernadores de los Estados”; las primeras sesiones tuvieron lugar en la cámara de diputados de la ciudad de México, aunque posteriormente, debido a los reclamos de Villa de convocar una reunión Federal en una zona Constitucionalista, la convención se cambió a una sede neutral en Aguascalientes; por lo que a partir de entonces se le conoció como la Convención de Aguascalientes. Esta se llevó a cabo del 10 de octubre al 9 de noviembre de 1914.

La Convención estaba conformada en su mayoría por integrantes Villistas, que a su vez encontraron muchas similitudes en sus objetivos sociales con los Zapatistas; lo que causo problemas a Obregón, que representaba a la fracción Constitucionalista. Obregón previó el rompimiento que emanaría de las sesiones. La Convención depuso a Carranza como presidente el 30 de Octubre y nombró presidente a Eulalio Gutiérrez, un Villista, el 1º de noviembre con apoyo de los Zapatistas; que aunque no tenían participación nominativa enarbolaban el Plan de Ayala, muy similar al agrarismo Villista.

La Revolución se divide y ahora las luchas se tornan entre Convencionistas y Constitucionalistas. Obregón regresa a Orizaba con Carranza.

A finales de noviembre de 1914, Zapatistas y Villistas ocuparon la ciudad de México e instalan el gobierno emanado de la Convención.

La contraofensiva Carrancista no se hizo esperar y Obregón recuperó Puebla con 12,000 hombres el 15 de enero de 1915. El 16 el gobierno convencionista se trasladó a San Luis Potosí; mientras Obregón avanzaba hacia la ciudad de México y los zapatistas y villistas se replegaban hacia Morelos. El 28 de enero Obregón ocupó la ciudad de México.

El panorama militar se reorganiza y Villa retoma Guadalajara y a consejo de Felipe Ángeles se apodera de Tampico. Entretanto Carranza ordena a Obregón desocupar la Cd. de México el 10 de marzo debido a la epidemia de fiebre y el hambre que la azotaba. Los Zapatistas aprovechan la situación y re ocupan la capital mientras el Carrancismo ocupaba Mérida y Progreso.

A finales de marzo Villa se concentra en la avanzada hacia Tampico y Obregón llega al Bajío tratando de ganar Guadalajara y posiciona su base en Celaya, con 11,000 hombres, artillería y ametralladoras. Villa se anticipa a esta estrategia y ataca con 12,000 hombres y artillería pero es expulsado. Ambos bandos se repliegan y se refuerzan; se hacen los preparativos para la Batalla de Celaya.

Batalla de Celaya

1915

La Batalla de Celaya es considerada la batalla más importante de la Revolución; la importancia radicaba en el enfrentamiento de los dos más grandes generales del Ejército Mexicano en un escenario en el que el ganador definiría el destino de la Revolución. Obregón se posiciona en Celaya con 15,000 hombres y un cargamento de armas enviado por el Primer Jefe desde Veracruz; Villa se organiza en Irapuato con 20,000 hombres.

El 13 de abril de 1915, Obregón se presenta en traje de charro cambiando su indumentaria militar por primera vez desde que salió de campaña[8]; quienes observan los preparativos de Villa lo notan con buen ánimo, confiado, y repitiendo a cada rato. “Ese yaqui perfumado sabrá quién es Francisco Villa”[9].

El combate inicia a las 5 de la tarde del 13 de abril de 1915. Los villistas inician tiroteos de reconocimiento y poco a poco van rodeando la ciudad adentrándose y aprovechando la oscuridad de la tarde. Inmediatamente después de los tiroteos Obregón envía un telegrama al Primer Jefe en Veracruz a las 5p.m. indicándole que el combate acaba de iniciar. Obregón había estudiado el campo de lucha y tenía la ventaja del primer combate. Después envía otro telegrama en donde da razón a Carranza que el tiroteo iniciado a las 7p.m. ha cesado. Durante el resto de la noche se registran ataques aislados de los villistas tratando de penetrar a Obregón en todas direcciones. A las 8a.m. y a las 10:15am, Obregón informa a Carranza que el combate esta muy reñido y que a partir de ese momento tratará de tomar la ofensiva. A las 4:20 p.m. Obregón (mediante otro telegrama a Carranza) señala que el combate ha continuado sin parar y que preparará su caballería para el amanecer. Mientras transcurrían las ofensivas Villistas Obregón resistía implacablemente hasta que el 14 de abril a las 7:30pm manda un telegrama al Primer Jefe donde desesperadamente le informa que la absoluta falta de parque esta comprometiendo seriamente el combate y que recién acaba de replegar la caballería de reserva del general Castro. Inmediatamente, Carranza contesta el telegrama indicando a Obregón que mañana a primera hora se enviará un tren con municiones fuertemente escoltado hasta su posición. A las 7:40pm Obregón responde que el combate sigue igual de reñido, que Francisco Villa intentó hablar con él por teléfono pero Obregón lo maldice y lo ignora y que finalmente tiene todo listo para el ataque de caballería mañana en la mañana, ya que, a su juicio un ataque en la oscuridad de la tarde podría ser peligroso.

Pasado un tiempo Obregón vuelve a notificar a Carranza a las 9:30pm la falta de parque a lo que Carranza responde que hará todo lo posible porque el tren con municiones salga esa misma noche. En el transcurso de la noche Obregón vuelve a insistir en la falta de municiones, a lo que Carranza indica que el tren saldrá en dos horas después de recibido el último telegrama[10]; a partir de entonces los telegramas dejan de registrar la hora y solo se menciona en la obra de Moreno que todos transcurren en la madrugada, hasta que uno de ellos registra las 5:30am, pero antes de eso todos estos telegramas eran girados como nos dice Daniel Moreno en la madrugada.

Así pues en un nuevo telegrama Carranza informa a Obregón de la salida del tren indicando que lo único que podría retrasarlo sería un ataque Zapatista entre Apizaco y Ometusco. Poco después Carranza avisa que por la mañana enviará también tropas de refuerzo y poco después envía otro telegrama a Obregón para que tome precauciones debido a que, según espías estadounidenses, grupos Zapatistas podrían llegar a su posición para atacarlo. Posteriormente a estos dos últimos telegramas gira uno al general Francisco Coss para que vaya a auxiliar a Obregón inmediatamente con una columna de 3,000 hombres; haciéndole ver que la prioridad de la revolución se encuentra en este combate y que de su ayuda depende la victoria por lo que lo exhorta a apoyar a riesgo de incluso abandonar pueblos o ciudades que después puedan ser recuperadas. Así mismo le informa que el general Cepeda también ha sido solicitado para esta empresa y que espera se reúnan todos en Querétaro para marchar a Celaya con la advertencia de la posible movilización Zapatista que se sospecha se acerca a esas inmediaciones.

En este telegrama Carranza nos muestra lo difícil de la situación Constitucionalista ante esta inmensa batalla que no ha cesado ya en casi dos días.

Así a las 5:30am. Obregón anuncia al fin a Carranza su ofensiva con todos sus elementos; y horas después a las 9:30am le reitera el ataque y que a pesar de esto el combate sigue reñido pero que bastará el mediodía para decidir quien de los dos permanecerá de pie en el campo. Carranza inmediatamente confirma el aviso del ataque al General Obregón esperando que para el mediodía le informe de una victoria Constitucionalista.

A las 10am, el telégrafo informa a Carranza que una avanzada de caballería de reserva con 6,000 jinetes ha invadido al enemigo y que ha logrado ya treinta muertos y 200 prisioneros; así como también se lamenta de un oficial de su ejército herido.

A la una quince se rinde el último parte de Guerra, en él Obregón avisa a Carranza del asalto general a las tropas villistas y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo que sostienen; indicando que si para las 6pm  no se ha logrado una brillante victoria, ambos ejércitos quedarán derrotados. Así, finalmente, al anochecer se recibe el telegrama que indicaba la victoria constitucionalista. Obregón hacia un recuento de toda la batalla, y denigraba a “Doroteo Arango” y a los villistas como simples bandidos; mencionaba que después del ataque de caballería de la 1:15pm los villistas empezaron a perder terreno, y aún peor para los villistas al poco tiempo los refuerzos Constitucionalistas del general Cesáreo Castro proveniente de Querétaro acabaron con los 30,000 villistas y convirtieron el campo de Celaya en terreno completamente tinto en sangre. Obregón destacaba por igual todos los cuerpos de su ejército y se despedía triunfal ante el Primer Jefe. Carranza en su contestación lo felicita por el gran logro que significaba esta victoria para la revolución y se lamentaba de las bajas Constitucionalistas remembrando sus vidas por la causa nacional.

Posteriormente, en un apartado oscuro de la historia del ejército, Obregón resuelve sus afrentas y venganzas personales asesinando a todos los prisioneros Villistas; algunos de ellos, generales de importancia y personajes sonorenses que él identificaba. Avisa a Carranza por telégrafo lo anterior y finalmente informa del paso de Francisco Villa por Irapuato a las 9 de la noche así como su huida al norte.

Posteriormente Villa y Obregón se volverán a enfrentar en León pero los ánimos de los Villistas están decaídos y se empiezan a replegar al norte a medida que pierden todas sus ocupaciones y el Constitucionalismo va dominando poco a poco el mapa de la República Mexicana.

El 1º de de junio en una avanzada Obregonista hacia León el batallón acampa en la hacienda de Santa Ana del Conde, en Guanajuato. Mientras inspeccionaba sus tropas, el general se acerca demasiado al fuego de las ametralladoras. Una granada impacta a Obregón y derriba a él y a toda su comitiva; al incorporarse se da cuenta que ha perdido el brazo derecho. Después de reponerse de la impresión y de sentir agudos dolores en su herida, toma su pistola “Savage” que llevaba consigo e intenta suicidarse. Fue un momento frío y desolador, pero quiso el destino que su arma estuviera descargada debido a que su ayudante la había desarmado la noche anterior sin que Obregón lo percibiera. El teniente coronel Garza que ya se había incorporado y se dio cuenta de la situación, le quita el arma al general y lo llevan con un médico para que cure sus heridas; Obregón es herido el 3 de junio, esta vez la derrota marcaría su vida para siempre.

El 5 de junio, con Obregón herido y Hill al mando, Villa podía recuperar León; sin embargo la falta de municiones lo obligo a replegarse al norte.

El 9 de junio el presidente de EEUU, Wilson llamó al cese de hostilidades y a un nuevo acuerdo entre revolucionarios, Villa aceptó, pero Carranza hizo caso omiso ya que, era cuestión de tiempo para que su ejército acabara con el Villismo. La situación era militar y políticamente mucho mejor para Carranza que para Villa.

A mediados de junio Obregón tomó Aguascalientes, Carrancistas locales se apoderaron de San Luis Potosí y Murguía de Zacatecas.

El 11 de agosto EEUU, junto con los países ABC (Argentina-Brasil-Chile), Bolivia, Guatemala y Uruguay proponen solucionar el conflicto revolucionario mediante otra convención que designe un gobierno provisional. Los Villistas aceptan; pero Carranza ignora toda proposición el 10 de septiembre.

Era cuestión de tiempo para que los Villistas perdieran todas sus posiciones y replegándose finalmente en Chihuahua son derrotados definitivamente el dia 26; Murguía entra a Chihuahua el dia 28 de septiembre. Al mismo tiempo, fuerzas Carrancistas replegaron a los Zapatistas desde Acapulco hacia Morelos.

Había transcurrido un año de Guerra entre fracciones revolucionarias. El 9 de Octubre los países de América reconocieron el gobierno de Carranza. El dia 19 EEUU reconoce el gobierno de Venustiano Carranza como el gobierno de facto y con ello gana la Revolución Constitucionalista.

Final

Una vez consumada la Fase Armada de la Revolución Mexicana el itinerario de Obregón se vuelve político más que militar; y ya no vuelve a campaña al Ejército nunca más. Oficialmente, solo dirigiría combates e insurrecciones desde la presidencia.

La gran victoria de su campaña quedo ensombrecida al menos de momento por la tragedia de su herida. Sin embargo, el general se recuperó y continuó su lucha por la Revolución Constitucionalista. Colabora por un momento en la Secretaría de Guerra con Carranza consumada su campaña militar, y a principios de 1917, colabora con el Congreso constituyente en los artículos de la Constitución referentes a la Guerra principalmente. Poco después solicita su retiro y se retira a “la Quinta Chilla”, como agricultor.

El 20 de abril rompe con Carranza quien apoyaba a un candidato civil y no a un militar mediante intereses misteriosos y proclama el 23 de abril junto con el gobernador de Sonora Adolfo de la Huerta el Plan de Agua Prieta. Ahora la dinastía sonorense iba en contra del presidente. Carranza salió de la capital el 7 de mayo; como en los días difíciles de 1914 pensaba quizá que podía restablecer otra vez la capital en Veracruz. Sin embargo, su convoy de trenes es detenido en Puebla; sigue su recorrido cabalgando con muy pocos de sus seguidores y finalmente será ejecutado el 20 de mayo de 1920 en Tlaxcalantongo, Puebla. Adolfo de la Huerta ocupó la presidencia interina; pacificando el país y así Álvaro Obregón gobernara tranquilamente de 1920 a 1924. Su gestión se destacó por la reconstrucción de la economía, las políticas de apoyo a todas las demandas sociales incluyendo el reparto agrario. Al inicio de su mandato los EEUU no reconocían su gobierno; debido a que el artículo 27 lesionaba los intereses extranjeros. Finalmente se firmaron en 1923 los acuerdos de Bucareli donde México reconocía la no retroactividad del artículo 27.

A finales de 1923 Adolfo de la Huerta se rebela ya que Obregón había favorecido la candidatura de Calles. El ejército federal al mando del presidente logra sofocar la rebelión con ayuda financiera de EEUU y así Plutarco Elías Calles sucede a Obregón de 1924 a 1928. Su gobierno enfrenta la Guerra Cristera de 1926 a 1929 ocasionada por los reclamos de la Iglesia a la modificación de los artículos 3º, 5º, 27º y 130º. EL movimiento fue reprimido cruelmente en los estados de Jalisco, Michoacán, Querétaro, Zacatecas, Hidalgo, Nayarit, Colima y Durango.
A finales de 1927 todos querían a Obregón de vuelta a la presidencia; era el héroe de la Revolución y simpatizaba con todos los grupos de poder. Se hicieron reformas a la Constitución y se permitió nuevamente la reelección con tal de que el Gran Militar volviera a la presidencia una vez más. En mayo de 1927 inicia su campaña presidencial. En noviembre de 1927 sufre un atentado en contra de su vida; sin embargo se salva y se alista para las elecciones donde resulta triunfador- Es solo cuestión de tiempo para su reelección presidencial. En una comida organizada por un grupo de simpatizantes de Guanajuato en el Restaurante La Bombilla es asesinado por José de León Toral, quien toma la decisión personalmente terminando así de manera trágica la vida del héroe de la Revolución Armada; el hombre más grande de México; el héroe de la Revolución Mexicana. El héroe de México.

Bibliografía

Álvaro Obregón; Ocho mil kilómetros en campaña; México 1917.

Daniel Moreno; Batallas de la Revolución y sus Corridos; México 1978

Juan Barragán Rgez.; “Historia del ejército y de la Revolución Constitucionalista”; México 1986

Enrique Krauze; Álvaro Obregón, el vértigo de la victoria; México 1987

Francisco Villa, entre el ángel y el fierro; México 1987

Venustiano Carranza, puente entre siglos; México 1987

Leslie Bethel; Historia de América LatinaCapitulo 2.- Revolución Mexicana 1910 – 1920 de John Womack.


[1] Enrique Krauze; “Álvaro Obregón, el vértigo de la Victoria”; México 1987.

[2] Según la explicación propia de Obregón en su obra “Ocho mil kilómetros en Campaña” una lobera es “una excavación a manera de foso, con capacidad suficiente para que un soldado quede libre del fuego enemigo y pueda atacar a discreción”.  También las “loberas”  son referidas por Enrique Krauze en el tomo 6 de sus biografías del poder.- “Álvaro Obregón, el vértigo de la Victoria” como una muestra más de ingenio del general Obregón, por las ventajas de costo, tiempo y seguridad que ofrecen estas “loberas”. Además, nos dice Krauze, este método sería utilizado dos años después en los ejércitos de la Primera Guerra Mundial

[3] En el prólogo a la obra de Obregón “Ocho mil Kilómetros en Campaña”, el gral. Francisco Grajales realiza un análisis de toda la narración de estas campañas del general. El insiste en llamar la Batalla del Cuervo a la primera batalla formal de Obregón ya que se desarrolla en dos tiempos

[4] Referido por Enrique Krauze; Op.Cit.

[5] Según Obregón 2,000 bajas en su libro de 1917 (Op. Cit); según Krauze (Op. Cit.) 8,000 bajas, 16 piezas de artillería, 5,000 fusiles, 18 trenes, y 40 locomotoras

[6] [John Womack .-  en “Historia de América Latina” de Leslie Bethel; 2001.- Capítulo 2.- La Revolución Mexicana: 1910 -1920.]

[7] Según fechas de Womack (2001) Obregón firma los tratados el 13 de agosto entrando a la capital el dia 15; según datos de Krauze (1987) los tratados se firman el primero de agosto y Obregón entra a la capital cinco días después. Esto no concordaría con la renuncia del presidente Grajales que nos señala Womack.

[8] Daniel Moreno &Ed. Porrúa; “Batallas de la Revolución y sus Corridos”; México. 1978

[9] Ibíd.

[10] No se indica la hora exacta del telegrama en la obra de Daniel Moreno.

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